Historia del teatro

El Teatre Romea nació como teatro privado en 1863, orientado hacia la pequeña burguesía y las clases populares. En 1981 se convirtió en el Centro Dramático de la Generalitat, cumpliendo el papel de Teatro Nacional hasta la creación del Teatro Nacional de Cataluña.

Es en 1999 cuando el Romea empieza su nueva etapa bajo la gestión del Grup Focus que encarga la dirección artística a Calixto Bieito, uno de los directores escénicos españoles con más proyección internacional. Desde entonces, el Teatre Romea se ha convertido en un espacio de rabiosa actualidad artística, que se arriesga con propuestas innovadoras. Trasgresión, provocación, reflexión y entretenimiento son la marca de este centro de producción, generador de debate cultural contemporáneo. En el 2011 la dirección artística del Teatre Romea pasa a manos de Julio Manrique y en 2014 es Borja Sitjà quien toma las riendas del Romea.

Entre otros premios, el Teatre Romea ha recibido el Premio a la Mejor Programación de Teatro de España, otorgado por la Feria Internacional de Teatro de Huesca en 2005, el Premio Max de las Artes Escénicas como Mejor Empresario o Productor Teatral en el 2007, la Medalla de Oro al Mérito Cultural del Ayuntamiento de Barcelona, en el 2014, y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya, en el 2015.

El Teatre Romea recibe el apoyo de las siguientes instituciones: Generalitat de Catalunya (Departament de Cultura) y Ajuntament de Barcelona (Institut de Cultura).